De 6 a 9 meses de edad
Durante los inicios de tu bebé en la alimentación BLW es recomendable que le ofrezcas las fresas enteras, siempre y cuando sean grandes y maduras (cuando veas que le queda un trocito muy pequeño en la manita, puedes retirárselo y ofrecerle otra fresa entera). Si las fresas son pequeñas es mejor que las cortes en trocitos alargados o que se las ofrezcas trituradas, en forma de compota por ejemplo. ¿Y cómo saber si las fresas son lo suficientemente grandes como para ofrecérselas enteras? Tendrás que fijarte en si podría caberle entera en la boca a tu bebé. Si la respuesta es afirmativa, mejor que no se la ofrezcas entera.
De 9 a 12 meses de edad
A partir de los 9 meses los bebés empiezan a desarrollar la psicomotricidad fina y aprenden a hacer la pinza con los deditos. Cuando esto ocurra, podrás empezar a ofrecerle fresas cortadas en cuartos (o en octavos, si las fresas fueran muy grandes).
De 12 a 24 meses de edad
A partir del año de edad puedes empezar a ofrecerle las fresas cortaditas e intentar que aprenda a comérselas utilizando un tenedor para bebés. Al principio es posible que le cueste cogerlas con el tenedor, por lo que puedes colocar en él el trocito de fresa para que solamente tenga que hacer el movimiento hasta la boca. Poco a poco verás que empezará a coger soltura. También le puedes ofrecer fresas enteras, vigilando que no le quepan en la boca de un solo bocado.