Cuando eres primeriza en esto, aparte de ilusión, tienes miedo e inseguridad. Es súper importante tener claro que es la alimentación de tu hijx y que hay que depositar confianza en ellxs. Aunque sean bebés.
Es sacrificado, preparas recetas con ilusión, al principio tiran la comida porque investigan, prueban, juegan...es un proceso de aprendizaje, hay muchos días que apenas comen y piensas si realmente merece la pena, pero sí, merece la pena.
El principio no es fácil, es un trabajo, pero cuando ves que se meten la comida a la boca, que la chupan, que empiezan a probarla y que cada día va a más, observas su interés, lo ves feliz comiendo y eso es algo muy satisfactorio.
Nunca hay que tirar la toalla ni dejar de ofrecer alimentos, aunque no los coman y sobre todo, hay que tener paciencia. Tienen sus crisis con la comida pero se superan.
Una vez que lo tienes controlado y te organizas, es un lujo.
Dejo un enlace con un pequeño video evolutivo de mi hija, empezó con 7 meses y medio, ahora tiene dos años y come de todo.
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